domingo, 15 de junio de 2014

CRITERIUM DU DAUPHINE - Y AL SÉPTIMO DÍA, E.T. DESCANSÓ

Qué locura de final!
Por fin llegó la montaña al Critérium. La disputa de la 7ª etapa, de 161 km y con 5 puertos (con 2 HC consecutivos para terminar), prometía y mucho. Sin embargo, tuvimos que esperar a los 5 últimos minutos, como ya viene siendo habitual, para poder decir que el tiempo que habíamos gastado viendo la carrera no había sido en vano. Una etapa soporífera, pero un final espectacular. 
La etapa se decidió entre los escapados. Es la 4ª etapa, de 6 que ha habido en línea, en la que llega la fuga.
En esta ocasión fueron 14 los valientes que decidieron probarlo, vista la pasividad de un pelotón en el que sólo Sky ponía hombres a trabajar. Y porque no les quedaba otra. 
En la escapada destacaban nombres como Hesjedal, Trofimov, Visconti y Westra. No podíamos imaginar que los más fuertes de la escapada serían de nuevo dos hombres de Katusha: el propio Trofimov y Egor Silin, que fueron capaces de poner en jaque a la fuga en el penúltimo puerto, y consiguieron marcharse los dos por delante. Después de dos etapas, parecía que los rusos podían cerrar esta Dauphiné a lo grande, con un doblete. Solamente tenían un enemigo, Lieuwe Westra, que acechaba en la subida final tras ellos, pero por el holandés nadie apostaba. Si no había sido capaz de aguantar el demarraje de Silin, ¿cómo les iba a alcanzar? Todo era felicidad en Katusha y los dos de cabeza se daban relevos con el fin de llegar juntitos y de la mano. Mal Ekimov, mal. Nunca hay que subestimar a un hombre de Martinelli.

A todo esto, por detrás el Sky puso su locomotora a funcionar. Hasta 5 hombres tenía Froome para machacar a ritmo a sus rivales. Y lo intentó, pero los chicos de Brailsford no volverán a ser nunca más como en 2012. Menos mal. 
Nadie tenía el valor para atacar a semejante locomotora. Nadie excepto el imprevisible Igor Antón. El corredor de Galdakao no deja indiferente a nadie, y ayer, a pesar de no poder pelear ni por el triunfo de etapa ni por mejorar en la general, atacó. Cosas de Igor y de su paso por Euskaltel. Como era de esperar, poco pudo hacer, salvo gastar un gregario. Neutralizado, e inmediatamente descolgado, dio una imagen valiente pero un poco estúpida. Por lo menos algunos nos reímos un rato.

Así llegamos a los 2 últimos kilómetros. Todo seguía igual y más de uno ya se había dormido. La etapa reina reducida a 1500 metros. Y Contador por fin atacó. Chris dejaba a Porte la responsabilidad, pero no parecía que el australiano pudiese recortar el hueco de Alberto. Froome tuvo que poner el molinillo en acción, pero no era su día. Ni tampoco iba a serlo de Nibali. Lo scualo sufría y volvía a retratarse. Una vez más era incapaz de seguir el ritmo de los más "fuertes".
El único que aguantó a Froome fue Andrew Talansky. Sorpresón el estadounidense, aunque quizá sea gracias a que lleva el equipo de Brailsford en su apellido. Todo lo que toca Sky lo hace volar.
Por delante, a 300 metros, aparecía una sombra celeste que dejaba a todo el mundo boquiabierto, incluidos los dos Katusha que vieron cómo Westra les tomaba el pelo y les adelantaba a falta de escasos 200 metros, cuando nadie lo esperaba. Grande el holandés. Muy grande. Pero lo mejor de todo fue la entrevista. ¿Pura felicidad?

Ojito a los gestos de los Katusha.
Contador acababa sacando 22" a Froome y se convertía en el nuevo líder. Y a Tinkov, quien hace menos de un año ponía a caldo a su estrella, se le abría el culo. Contador destronando al asmático. Como ya dijimos, viva el Teide.

Esto hay que celebrarlo con un buen solomillo.
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El prólogo del Tour de Suiza nos dejó pocas sorpresas. La victoria fue para un Tony Martin imparable, seguido de Tom Dumoulin y Rohan Dennis. Sin conclusiones que sacar.

El Campeón: Lieuwe Westra.
La Resaca: Vincenzo Nibali
La Sorpresa: Andrew Talansky
El Fracaso: Jean-Christophe Peraud

La Pregunta: ¿CÓMO SE PUEDE REDUCIR UNA ETAPA REINA A 1500 METROS?


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